El litio pone en riesgo las pinturas rupestres de Puno

El litio pone en riesgo las pinturas rupestres de Puno

AMENAZA.Los yacimientos de litio y uranio más grandes del país se superponen a las zonas donde están las pinturas rupestres y los petroglifos. Una eventual explotación de litio en Puno tendría un fuerte impacto social, cultural y ambiental en el arte rupestre de Carabaya. Sucede que está previsto que varias empresas extranjeras, entre ellas Macusani Yellowcake, empiecen la explotación de Litio en 2026 en las comunidades campesinas de Tantamaco e Isivilla.  

En Carabaya, al norte de Puno, en los Andes peruanos, se encuentra el repositorio de arte rupestre más fascinante y poco conocido del Perú. Se habla de más de cien sitios donde hay pinturas rupestres. Hay una enorme cantidad de escenificaciones de la caza de camélidos salvajes y ciervos, el realismo y dinamismo en la representación de los animales, la presencia de figuras antropomorfas diminutas, premunidas de armas y de tocados cefálicos, cercando a las presas utilizando la técnica de caza por acorralamiento, y una gran gama de colores utilizados hace de las pinturas únicas.

Las pinturas rupestres y petroglifos son parte de la herencia nacional artística y cultural que nuestros antepasados han dejado como legado histórico para las generaciones futuras, y como expresiones únicas y antiguas tienen un valor especial. Al mismo tiempo son vulnerables y fácilmente pueden ser dañados. Por otro lado, los pastores de la zona merecen ser respetados; no olviden que ellos son los habitantes nativos de la región y los vigilantes naturales de esta antigua galería de arte.

Carabaya es reconocida por ser la capital alpaquera del Perú, pero también resalta por los restos arqueológicos y paisajes naturales que posee. En 2005, a iniciativa del ingeniero agrónomo Rainer Hosting los restos arqueológicos de los distritos de Macusani y Corani fueron declarados Patrimonio Cultural de la Nación con Resolución Directoral 1658 del entonces Instituto Nacional de Cultura (hoy Ministerio de Cultura). En 2009 fue delimitado un área total de 36,978.6451 hectáreas y fue nombrado como Paisaje Arqueológico Pinturas Rupestres Corani-Macusani.

Sin embargo, esta acción no es suficiente, ya que, dentro del área delimitada, existen más sitios rupestres por identificar que deben ser incorporados a la declaratoria de patrimonio cultural. Los avances que se tienen sobre los estudios del arte rupestre de Macusani y Corani aún son insuficientes y no deja de sorprender que una zona tan fecunda en manifestaciones rupestres de notoria antigüedad y variedad, no reciba atención de investigadores, arqueólogos nacionales y extranjeros, y del mismo gobierno.

Macusani y los demás distritos de la provincia de Carabaya ofrecen más que solo belleza escénica y testimonios artísticos del hombre prehistórico. Siguen conservando, gracias al aislamiento secular en el cual estaban sumergidos, una cultura sumamente rica y variada en tradiciones ancestrales relacionadas con ritos de fertilidad de los rebaños, con la crianza de camélidos y el cultivo de tubérculos.

Las pinturas rupestres

Existen pocos paneles de pinturas rupestres en la zona de estudio que se encuentran completamente intactos. En su mayoría demuestra diferentes grados de deterioro por causas principalmente naturales y en menor medida por influencia antrópica (humana). El mal estado de muchos de los paneles se debe a la erosión. Los fenómenos termodinámicos provocan la exfoliación de las rocas con sus efectos devastadores sobre las pinturas.

Actualmente el hombre participa directa e indirectamente en la destrucción de estos sitios. Utilizan las cuevas o abrigos con arte rupestre para fines de vivienda temporal en las épocas de siembra y cosecha de tubérculos. Parte de los paneles fueron cubiertos con capas gruesas de hollín de los fogones, dificultando el reconocimiento de las pinturas o petroglifos haciéndolos prácticamente irreconocibles.

Muchos de los abrigos más grandes han sido habilitados como corral de animales, lo que ha dañado las pinturas rupestres en la base de las paredes porque los animales rasparon sus cuerpos contra ellas y por la acumulación de estiércol que puede alcanzar entre 10 y 50 cm. de profundidad. Por último, aunque todavía en forma incipiente, algunos sitios han sufrido el impacto de actos vandálicos, con la imitación y el agregado de figuras, la superposición o yuxtaposición de imágenes con pinturas de esmalte o de grafiti, empleando carbono o tizas de diferentes colores (Arte rupestre de Carabaya – empresa eléctrica San Gaban).

El litio

Actualmente los países sudamericanos se encuentran con una gran presión para generar el intercambio industrial, mientras exportan recursos naturales. Ven al litio como un mineral estratégico de cara al futuro dentro de las industrias con mayor grado de desarrollo tecnológico.

Países como Bolivia, Chile y Argentina cuentan con grandes cantidades de este mineral. Son los principales exportadores a nivel mundial. El descubrimiento de reservas naturales de litio en Perú con alto grado de pureza genera una gran expectativa.

El litio es utilizado en la fabricación de baterías de última tecnología (Ion - Litio), que son usadas ya sea en la industria automotriz (vehículos eléctricos), dispositivos electrónicos, y como unidad de almacenamiento para las energías renovables.

Nos encontramos en un periodo de reconversión energética debido a la situación ambiental en que vivimos por la utilización de petróleo en los procesos productivos.

La evolución del sector minero en la explotación de litio ha generado un fuerte debate sobre su potencial y alcance como mineral clave y estratégico para el futuro energético y minero. En el debate sobre el litio no faltan voces que se manifiestan con gran preocupación por el eventual impacto social, cultural y ambiental que ocasionará su explotación (Boletín lima 197, 2021 artículo Arte Rupestre Carabaya).

El litio y las pinturas

El mayor peligro para la integridad del arte rupestre de Macusani y Corani y de la belleza escénica de la región proviene del afán de varias empresas extranjeras, entre ellas Macusani Yellowcake, de convertir toda esta zona en una gran mina abierta para la explotación de litio y uranio. Por desgracia, se ubican en la zona los yacimientos de litio y uranio más grandes del país.

La explotación minera prevista para el 2026 en las comunidades campesinas de Tantamaco e Isivilla afectaría grave e irreversiblemente el patrimonio cultural y natural excepcional de Carabaya, que pertenece tanto a las generaciones actuales como futuras. Tenemos la obligación de difundir este trascendental legado histórico y de idear formas de proteger y preservarlo para que los que nos sucedan en el tiempo, también tengan la oportunidad de estudiar y gozarlo (Arte rupestre de Carabaya – empresa eléctrica San Gaban pág. 33).

Si bien se tiene un perímetro establecido, no se encuentran completados los demás sitios que aún faltan catalogar por el Ministerio de Cultura. Existen aún zonas que requieren ser investigadas y catalogadas.

La extracción del litio en la zona generaría un impacto negativo en la conservación de las pinturas que se encuentran, debido a que la manera de extracción de este mineral será a tajo abierto, más aún cuando sabemos que el Gobierno nacional no considera acciones de prevención y conservación del patrimonio cultural.

Escribe:  Nelson Raúl Yugra Butrón  

Derechos Humanos y Medio Ambiente - DHUMA